El crimen de La Unión, Murcia, España Agosto 2010

En el año 2010, escuché por primera vez hablar del crimen que se cometió en la localidad murciana de La Unión, una población minera que tempo atrás tuvo su mayor auge.

Mi localidad de nacimiento es Cartagena y voy a veranear a las playas de la zona y ante la cercanía del lugar donde nos alojamos, mi hijo Antonio y yo decidimos ir a investigar. Aquella mañana del 20 de agosto, el sol comenzaba a calentar con fuerza desde bien temprano.

La historia de este crimen comienza así:

«El 27 de marzo de 1982, Alfonso Martinez Saura, dueño del hostal «El Cónsul» (este nombre viene de que Alfonso fue Cónsul en Costa de Marfil), fue visto por última vez por las calles de La Unión.

Por la tarde, uno de sus trabajadores, llegó al hostal para realizar su turno de trabajo y al llegar se sorprendió que estaba aún cerrado, muy extraño a esas horas de la tarde. Llamó con insistencia y nadie le contestó. Su jefe, Alfonso, debería estar como sería lo normal.

Tras una larga espera y alertado por la situación, decide dar parte a las autoridades. Casualmente un policia local, Antonio Mata, amigo del dueño se persona en el hostal con otros agentes de policia.

El edificio estaba completamente sellado y tienen que acceder rompiendo una ventana. Esta ventana en cuestión daba a la cafetería. 

Cuando los agentes consiguieron entrar, el interior estaba completamente a oscuras y al encender una linterna hallaron el cadaver de Alfonso tendido en el suelo al pie de la barra del bar cubierto en un gran charco de sangre.

La doctora de urgencias que certificó la defunción pudo contar hasta 63 puñaladas, y lo más extraño, que ninguna penetró en órganos vitales. A los investigadores les hizo pensar que fue una muerte agónica causada por los pinchazos de una pequeña arma punzante. Hasta ahora no se ha encontrado ninguna prueba de quién podría haber cometido ese atroz crimen, y más extraño, por donde había salido el asesino, ya que todo el local estaba completamente cerrado. Tan solo se encontró un manojo de pelos en la mano de Alfonso, señal de lucha con su agresor. Dos días después, su cartera apareció en un camino próximo con todo el dinero y todas sus pertenencias en el interior».

Entre los vecinos se comentó de todo: «que había sido un crimen pasional, hasta el robo de objetos acumulados de su etpa en Costa de Marfil, y lo que más se cuenta es que Alfonso estaba preparando sus memorias, manuscrito que nunca llegó a aparecer». ¿Sería éste el motivo de su asesinato?

Hasta la fecha, el crimen continúa sin resolver.

«Un misterio: la muerte de Alfonso Martinez Saura».

«Un local que sigue inspirando las más tétricas hipótesis y donde nos hemos desplazado los amigos de lo oculto para tratar de conseguir psicofonías».

   Mi hijo preparando los equipos de grabación

No conseguimos ninguna psicofonía, aunque tuvimos una experiencia en una de las habitaciones, y es que a pesar de estar en el mes de agosto con una temperatura exterior de 36º C. a las 10:30 AM, en aquella habitación sin las ventana, solo el hueco, a la que llamamos «la habitación del frío», el termómetro que llevabamos bajó a los 4º C. Y la sensación de que alguien que no veíamos, nos estaba observando, fue brutal. 

Esta es la habitación del frío. ¿Cómo puede estar a 4º C. en agosto?

A partir de ahí, decidimos abandonar el recinto sin más contemplaciones. D.E.P.

Aquí escribo dos de las psicofonías más célebres captadas por otros investigadores:

– «Aquí nací, muero aquí».

-«Por mentir, cerdo, muere por mentir».